Guias COVID-19

Cómo gestionar el lugar de trabajo durante la crisis de la COVID-19

5 ¿Qué medidas posibles se deben considerar al entrar en el lugar de trabajo?

¿En qué consiste la detección de síntomas? (por ejemplo, mediante el control de la temperatura)

Consulte las leyes, los reglamentos y las recomendaciones de las autoridades sanitarias competentes en relación con las políticas de detección de síntomas.

En algunos países, los trabajadores pueden ser sometidos a un control de la temperatura corporal antes de acceder al lugar de trabajo. En caso de fiebre (temperatura superior a 37,5°), se deniega el acceso.

Si se va a realizar una toma de temperatura, ésta debería hacerse a todos los trabajadores sin distinción (independientemente de su función, el tipo de contrato, etc.) y con un termómetro fiable (por ejemplo, de infrarrojos) por parte de personas que hayan recibido las instrucciones adecuadas, ya sea el personal médico, el personal de recursos humanos o el personal capacitado designado a estos efectos. Sin embargo, debe quedar claro que este control no tiene por objeto ni sustituye al diagnóstico clínico.

Algunos países no recomiendan la toma de temperatura, ya que la COVID-19 no siempre implica la presencia de fiebre. Además, la detección puede tener consecuencias no deseadas: las personas con fiebre pueden ser más propensas a ocultar su estado tomando medicamentos antipiréticos (por ejemplo, paracetamol) para reducir la temperatura elevada, lo que puede dar una falsa sensación de seguridad.

En algunos países, los empleadores piden a los trabajadores una declaración firmada de que están libre de los síntomas (fiebre, tos seca, dolor de garganta, dificultades para respirar, resfriado, por ejemplo, con secreción nasal o estornudos, pérdida del sentido del olfato, con o sin fiebre) para autorizarles la entrada al lugar de trabajo.

Si se realiza algún control de síntomas, comunique claramente a los trabajadores que el único motivo de esta prueba es protegerlos de un posible contagio. Además, informe a los trabajadores sobre cómo se gestionarán los datos. Deben respetarse las normas de protección de datos de carácter privado.

¿Qué medidas debe tomarse en el registro de las entradas y salidas?

Reduzca al mínimo el número de entradas a los locales de los comercios; en general, no debe autorizarse el paso a personas que no están directamente involucradas en las actividades del mismo. Informe a todos los visitantes (por ejemplo, clientes y proveedores) sobre las políticas de higiene y seguridad antes de que entren en los locales comerciales. Considere la posibilidad de solicitar a los visitantes que suscriban su acuerdo con dichas políticas.

En algunos países, los empleadores registran todas las entradas y salidas y los datos de contacto (dirección, número de teléfono, etc.) de los trabajadores, contratistas, proveedores y visitantes que acceden al establecimiento. Documentar las entradas y salidas puede facilitar la localización de los contactos en caso de que se detecte una infección por COVID-19 o una presunta infección.

Los sistemas existentes de registro de trabajadores, proveedores y visitantes pueden utilizarse a menú do con este fin. Se debería dar preferencia a los sistemas electrónicos. Si se dispone normalmente de un sistema de acceso controlado por huellas dactilares, considere la posibilidad de cambiar temporalmente a un sistema que utilice tarjetas de acceso individuales. Un sistema basado en papel también crea un peligro potencial: el de numerosas personas que tocan las mismas superficies al fichar y registrar su entrada. Si no es posible cambiar a un sistema electrónico, asegúrese de que los trabajadores y los visitantes se hayan lavado las manos o se hayan aplicado gel hidroalcohólico antes de firmar el libro de entrada de la empresa o de utilizar el reloj de control.

¿Cómo prevenir las aglomeraciones en las entradas y salidas?

  • Promueva el distanciamiento físico y utilice medidas de separación en las entradas al establecimiento y en las salidas. Sírvase también de marcas en el suelo, cintas o señales que contribuyan a esa finalidad.
  • Si puede hacerse, considere la posibilidad de escalonar los turnos o las horas de entrada y salida (algunos trabajadores pueden empezar más temprano y otros más tarde en el día) para reducir la afluencia.
  • En la medida de lo posible y siempre que sea preciso, planifique rutas de acceso y de salida separadas para los distintos equipos.
  • Preste atención a la disposición de los parqueos (número, distribución de vehículos y bicicletas) para facilitar el distanciamiento.

¿Cómo promover los buenos hábitos de higiene?

  • Coloque carteles para recordar a los trabajadores que se laven las manos al llegar al lugar de trabajo y que deben evitar los apretones de manos y otros saludos que impliquen contacto personal.

En el Manual General de Bioseguridad por motivos de la Pandemia COVID-19 en los centros de Trabajo se incluye un capítulo sobre el lavado de manos que establece:

“Capacitación sobre la técnica adecuada para el lavado de las manos”

Por lo general, se recomiendan la técnica establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La duración mínima es de un (1) minuto:

  • Mojar las manos con agua y jabón.
  • Enjabonar muy bien la palma, el dorso, entre los dedos y las uñas.
  • Aclarar bien los restos de jabón y si es necesario, repetir el proceso.
  • Secar adecuadamente las manos con una toalla de papel.
  • El lavado y desinfección debe de ser frecuente, mientras desarrollan la actividad laboral. La frecuencia debe de ser establecida de acuerdo con el tipo de actividad.

“Capacitación sobre los productos adecuados para el lavado y desinfección de las manos (agua y jabón, alcohol con glicerina, alcohol gel).”

Estos productos deben de ser suministrados por la persona responsable o el empleador. Los centros y puestos de trabajo deben contar con instalaciones para el lavado de manos que dispongan de agua y jabón, dispensadores de alcohol en gel o en glicerina.

El lavado de las manos se realizará de manera obligatoria, antes de colocarse el EPP y después de su retirada. La limpieza y desinfección de las manos se realizará con agua y jabón o gel en base alcohólica entre 60 y 70 %. La utilización de guantes nunca exime de realizar un correcto lavado de las manos luego de su retirada. Las uñas deben estar cortas y bien cuidadas.

Lavarse o desinfestarse las manos deberá de ser una medida necesaria en las siguientes situaciones:

  • Luego de toser o estornudar.
  • Antes y después de tocarse o sonarse la nariz.
  • Antes y después de utilizar cualquier medio de transporte, en especial si es colectiva o público.
  • Antes y después de visitar lugares públicos.
  • Antes y después de manipular objetos, desechos sólidos o líquidos, dinero.
  • Antes y después de tocar animales o personas.
  • Antes y después de comer.
  • Antes y después de utilizar los servicios sanitarios.
  • Antes y después de la realización del trabajo.
  • Durante la realización del trabajo, la frecuencia dependerá del lugar de trabajo y el tipo de actividades y tareas que se desarrollan. Estará definida en cada organización o centro de trabajo”.
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