Guias COVID-19

Cómo gestionar el lugar de trabajo durante la crisis de la COVID-19

2.3 Facilitar instrucciones a los trabajadores

a) ¿Pueden los empleadores del sector comercio enviar a un trabajador a casa si tiene síntomas de la COVID-19?

Los empleadores tienen la responsabilidad jurídica de garantizar la salud y la seguridad de las personas en el lugar de trabajo, incluidos los visitantes. Cuando un empleador cree que un trabajador representa un riesgo para la salud por ejemplo, si muestra síntomas de haber contraído la COVID-19 el empleador podrá enviar al trabajador a casa con licencia por enfermedad partiendo de la base que no lo considera apto para trabajar.

Los empleadores deben pedir al trabajador que recabe asesoramiento médico, pruebas y autorización antes de volver al trabajo. Si el trabajador o la trabajadora considera que puede desempeñar sus funciones, podrá valorarse si resulta práctico que trabaje desde su casa.

Una vez realizada la prueba, el trabajador o la trabajadora puede volver al trabajo si las dudas han quedado despejadas. Si, por el contrario, diera positivo en la prueba, véase la sección 2.2 a) relativa a las obligaciones y derechos en materia de remuneración y licencias aplicables.

Durante el brote de la COVID-19, los empleadores del sector comercio deberían recordar a los trabajadores su obligación de adoptar precauciones razonables para no afectar negativamente la salud y la seguridad de otras personas, y se debe exigir a los trabajadores que notifiquen inmediatamente a su empleador si están sufriendo síntomas similares a los de la gripe [50] .

b) ¿Pueden los empleadores del sector comercio pedir a los trabajadores que se tomen la temperatura?

Aunque se puede permitir que los empleadores pidan a los trabajadores que se tomen la temperatura para evitar la propagación de la COVID-19 y garantizar la seguridad y la salud de todas las personas en el lugar de trabajo, el trabajador debe acceder a ello voluntariamente, a menos que lo permita la política o la directriz del gobierno. En ausencia de esa disposición o directriz, si el/la trabajador/a se niega a que se le tome la temperatura y el empleador toma medidas disciplinarias contra él o ella, el empleador podría estar incurriendo en riesgos legales. No obstante, los empleadores pueden denegar razonablemente el acceso al lugar de trabajo a cualquier trabajador que no esté dispuesto a cumplir este requisito. En el marco de la pandemia se ha generalizado la toma de temperatura, ésta se ha implementado como parte de las medidas de vigilancia epidemiológica, encontrándose habilitado el empleador en el Artículo 46 numeral 1) literal c) y numeral 2 literal c) del Reglamento General de Medidas Preventivas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales.

Es importante que los empleadores se remitan a las legislaciones y políticas nacionales o a las últimas directrices emitidas por las autoridades reconocidas, incluidas las leyes de igualdad de oportunidades y de protección de la intimidad, para decidir si se permite la comprobación de la temperatura.

Tanto la Constitución de la República como el Código de Salud y el Reglamento General de Medidas Preventivas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales abordan el tema de la salud imponiendo que es deber de todos participar en la promoción y preservación no solamente de la salud personal, sino que también de la de la comunidad por lo que el trabajador está en la obligación de permitir que le tomen la temperatura, la presión o sus signos vitales, toda vez que es en su propio provecho. [51]

c) ¿Pueden los empleadores del sector comercio ordenar a los trabajadores que no acudan al trabajo, aunque estos no muestren signos de haber contraído la COVID-19 y no tengan que aislarse?

Si el empleador ordena a un/a trabajador/a que no vaya al trabajo a pesar de estar éste/ésta en condiciones de hacerlo (y no estar sujeto a la obligación de guardar cuarentena impuesta por el gobierno), la mejor práctica sugiere que el trabajador debe seguir percibiendo su remuneración. En esta situación, es esencial comprobar y considerar si el empleador puede simplemente emitir esta orden (por ejemplo, acogiéndose a lo dispuesto en el contrato del trabajador o en tanto que medida razonable y legal basada en información objetiva sobre los riesgos para la salud y la seguridad), o si necesitará el consentimiento del trabajador para hacerla efectiva. Una vez más, los empleadores deben comprobar las leyes y reglamentos aplicables, las condiciones contractuales y las políticas de la empresa, y buscar asesoramiento específico en la materia.

En este caso, nuestra legislación prevé que el empleador está en la obligación de pagar al trabajador el salario correspondiente al tiempo que dejare de trabajar por causas imputables al empleador. Por lo que, si es el empleador quien ordena al trabajador que no acuda el centro de trabajo, subsiste su obligación de pagar la remuneración correspondiente [52] .

d) ¿Qué deben hacer los empleadores del sector comercio si un trabajador ha de viajar fuera o dentro del país por motivos laborales?

Los viajes deben evitarse o reducirse al mínimo durante una pandemia como la de la COVID-19. Los empleadores deberían comprobar las últimas advertencias y restricciones en materia de viajes y asegurarse de que, en las políticas sobre viajes de la empresa, se abordan temas como los destinos autorizados para los trabajadores,
los motivos del viaje y los permisos necesarios. Los empleadores deberían evaluar constantemente
los beneficios y los riesgos que entraña exigir a los trabajadores que se desplacen, en particular al extranjero, incluso para reuniones importantes o como parte de sus actividades comerciales.
Se debería informar a los trabajadores de que las políticas de viaje se someten constantemente a revisión y pueden ser objeto de cambios periódicos. Los empleadores también deberían verificar cuidadosamente, en la medida de lo posible, cualquier cobertura de seguro de viajes por motivos laborales.

Si el viaje es inevitable:

  • Asegurarse de que tanto los empleadores como los trabajadores tengan la información más reciente sobre las zonas en las que se está propagando la COVID-19 (la información más reciente puede consultarse en el sitio web de la OMS y de las autoridades nacionales competentes).
  • Asegurarse que los trabajadores tengan los conocimientos necesarios acerca de los requerimientos para poder ingresar a determinadas zonas (tales como pruebas rápidas).
  • Evitar enviar a los trabajadores que puedan tener un mayor riesgo de enfermedades graves (por ejemplo, los trabajadores mayores y los que tienen afecciones médicas como diabetes, enfermedades cardíacas y pulmonares) a las zonas donde se está propagando la COVID-19.
  • Asegurarse de que todos los trabajadores que viajen a lugares que informen sobre la presencia de COVID-19 reciban información sobre los riesgos que conlleva y las medidas de precaución que deben adoptarse, así como la protección necesaria, como mascarillas o un gel higienizante a base de alcohol para facilitar el lavado periódico de las manos.
  • Alentar a los trabajadores a que se laven las manos regularmente y se mantengan al menos a un metro y medio de distancia de otras personas, siendo lo recomendado guardar la distancia de dos metros en la medida de lo posible.
  • Asegurarse de que los trabajadores saben qué hacer y a quién contactar si se enferman durante el viaje.
  • Velar por que los trabajadores cumplan las instrucciones de las autoridades locales en los lugares a los que viajan, incluido el cumplimiento de cualquier restricción que estas hubieran impuesto sobre los viajes, los desplazamientos o las grandes reuniones.

e) ¿Pueden los empleadores del sector comercio dar directrices a los trabajadores sobre viajes que no sean por motivos laborales?

En principio, los empleadores no deben dar a los trabajadores directrices que puedan extenderse o afectar a las actividades personales o privadas del trabajador y que no incidan de algún modo en su actividad comercial. Sin embargo, cuando exista una conexión significativa entre la actividad exterior y el empleo del trabajador, como la posibilidad de una cuarentena obligatoria, el empleador puede estar en condiciones de ordenar al personal que se atenga a las recomendaciones del gobierno.


No obstante, los empleadores deben advertir a los trabajadores de los riesgos que corren estos al planificar sus viajes, remitiéndolos a las recomendaciones del gobierno y a las directrices de las empresas (si las hubiera) a los viajeros. Los empleadores también deben alertar a los trabajadores de que pueden estar sujetos a medidas de cuarentena del gobierno o de la empresa cuando regresen, y que el empleador no asumirá ninguna responsabilidad por los gastos incurridos en relación con los viajes que no estén motivados por su actividad comercial.

El empleador puede tener a la mano las recomendaciones emitidas por el Gobierno de la República de Honduras a través del Instituto Nacional de Migración mediante Comunicados de 11 de marzo de 2020 y 30 de Julio de 2020 [53] en los que:

  • Se hace un llamado a la población de abstenerse de realizar viajes a países en los que se reporten casos de Covid-19.
  • Todo ciudadano que proceda de China, Irán, Italia, España, Francia, Alemania, Japón, Corea del Sur, entre otros (y, es lógico que se amplié a todos los países con casos de COVID-19) debe obligatoriamente: a) Brindar la información precisa de los países que ha visitado y/o transitado en los últimos 30 días; y, b) Someterse a los Protocolos establecidos por la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud y a las medidas que esta entidad les imponga, como exámenes, restricciones, cuarentena y/o auto aislamiento hasta por 14 días según sea el caso.
  • Una vez restablecido el derecho a la libre circulación a nivel nacional, el empleador deberá concientizar al trabajador sobre la importancia de salir de la ciudad donde se encuentre su centro de trabajo bajo motivos de urgencia únicamente, ya que la restauración de este derecho no implicará necesariamente la desaparición del virus, por lo que los viajes para visita a familiares y amigos deben ser con fundada necesidad.
  • A partir del 01 de Agosto de 2020 se autorizan viajes para todo ciudadano nacional o extranjero que desee salir del país por vía aérea, terrestre o marítima sin necesidad de salvoconducto autorizado por SINAGER con las únicas condiciones de cumplir con todos los requisitos necesarios para su viaje y con las medidas de bioseguridad para evitar contagios por COVID-19.

Referencias

  1.    49

    Art. 82 del Reglamento de la Ley del IHSS.

  2.    50

    Art. 19, f) del Convenio núm.155.

  3.    51

    Art. 145 párrafo primero de la Constitución de la República en relación con el Art. 8 del Código de Salud; y, 9 literal a), 10 literal a) y c) y 47 del Reglamento General de Medidas Preventivas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales.

  4.    52

    Art. 95 numeral 2 y 376 del Código del Trabajo.

  5.    53

    http://covid19honduras.org/sites/default/files/Comunicado_COVID-19%2010.pdf

49

Art. 82 del Reglamento de la Ley del IHSS.

50

Art. 19, f) del Convenio núm.155.

51

Art. 145 párrafo primero de la Constitución de la República en relación con el Art. 8 del Código de Salud; y, 9 literal a), 10 literal a) y c) y 47 del Reglamento General de Medidas Preventivas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales.

52

Art. 95 numeral 2 y 376 del Código del Trabajo.

CONTENIDOS